FAO se inquieta por “vacas locas”
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permanente en todos los países |
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EFE
ROMA.- La FAO instó ayer a no bajar la guardia y aumentar los controles sobre el mal de las “vacas locas”, tras el descubrimiento de un caso en Canadá, el primero aparecido en Norteamérica y que ha puesto en crisis a la poderosa industria ganadera canadiense.
La res afectada por la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) fue detectada por las autoridades sanitarias de la provincia de Alberta (Canadá) el pasado 20 de mayo, creándose una gran alarma.
Este hecho “confirma la eficacia de los programas vigentes de vigilancia y diagnóstico” y debe ser considerado como “una buena noticia”, según afirmó la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) señaló en un comunicado
“La detección de un caso aislado de EEB no es motivo de pánico”, afirma Andrew Speedy, de la Dirección de Producción y Sanidad Animal de la FAO, al señalar que ello debe ser considerado como “una buena noticia, ya que confirma cómo una vigilancia eficaz detecta el único caso entre un millón de cabezas de ganado”.
“Todos los países deberían seguir vigilando su ganado y aplicar medidas de precaución, incluso donde nunca ha habido casos de EEB”, añadió el experto.
El mal de las “vacas locas” se descubrió en el Reino Unido a mediados de los años 80 cuando se supo que se puede transmitir a los humanos en forma de la enfermedad conocida como variante Creutzfeld-Jakob.
El descubrimiento del caso de “vacas locas” ha causado ya graves pérdidas económicas a la industria ganadera de Canadá, que es el tercer exportador mundial de vacuno y cuyas ventas al exterior de ganado vivo, carne y otros productos derivados alcanzaron los 4,000 millones de dólares el año pasado.
Desde entonces varios países han suspendido sus importaciones de carne procedente de Canadá, entre ellos China, Brasil, EE.UU., México, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.
Sin embargo la FAO destacó los avances logrados en el control de la enfermedad, y cómo en los países europeos donde hubo más casos “hay una clara tendencia a la disminución”.
Este es el caso del Reino Unido, donde se pasó de los 37 mil casos detectados en 1992, cuando el mal de las “vacas locas” alcanzó su apogeo, a los 1,114 casos a que se descendió en 2002.
En el resto de Europa en el pasado año se detectaron menos de mil casos de una producción total superior a los 80 millones de cabezas de ganado.
La FAO recordó que desde 2001 se han encontrado casos de EEB en países hasta entonces libres del mal.
4 en la República Checa.
1 en Grecia.
1 en Israel.
7 en Japón.
2 en Luxemburgo.
5 en Polonia.
119 en Eslovaquia.
3 en Eslovenia. 
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