Ortega y Hussein
Allan Antonio Blandino
Hace poco leí el resumen de la carta que Daniel Ortega le envió a Saddam Hussein. En ella, en nombre del Frente Sandinista, Ortega le da toda su “solidaridad” a Hussein y hasta menciona al “pueblo de Nicaragua” como solidario con este dictador en Irak. Con esta carta, Ortega demuestra una vez más que sigue siendo el mismo de siempre: Irracional, antiamericano y amigo solidario de personajes dictadores despreciados por el mundo entero como Hussein, Castro y Kadafi.
Ortega sigue con su odio y rencor hacia los Estados Unidos, llamándoles nuevamente: “Imperialistas yanquis”. Él no debe hablar en nombre de Nicaragua, porque ya no es Presidente.
Estoy seguro que un alto porcentaje de los nicaragüenses no son solidarios con los dictadores terroristas, quienes han matado a miles de civiles en su propio pueblo con armas químicas. Ortega debería recordar que él mismo usó las armas contra un dictador llamado Somoza no hace mucho tiempo. ¿Por qué el solidarismo con un dictador criminal, si según Ortega es amante de la paz y la democracia? Simplemente porque Ortega y el FSLN siguen siendo los mismos tercos, antidemocráticos, antiamericanos.
Con líderes como Ortega, Nicaragua nunca será respetada como una nación amante de la verdadera paz obtenida por medios de libertad y democráticos. 
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