Origen del Conpes
Luis A. Villalta Morales
En relación al artículo de Opinión, publicado en LA PRENSA del 20 de marzo, escrito por el señor Cirilo Otero titulado “Hijo de la Cooperación Internacional” en referencia a que el Consejo Nacional de Planificación Económica Social (Conpes) tuvo un origen poco legítimo al ser “sugerido” e “impulsado enérgicamente” por la cooperación internacional.
Creo que es necesario contribuir con la verdad, por eso comparto con los lectores de LA PRENSA algunos hechos que pueden reflejar un punto de vista diferente:
El Conpes es hijo legítimo de la Constitución Política de la República de Nicaragua la que en su artículo 150 numeral 13 ordena al Presidente “Crear un Consejo Nacional de Planificación Económica Social que le sirva de apoyo para dirigir la política económica y social del país”. La Constitución, como texto global, deja a libre interpretación del Presidente el significado de “sirva de apoyo”, lo que en cualquier caso no significará que el Consejo tenga ni deba tener el poder real de dirigir el país; de allí que este Consejo deba ser siempre un órgano de consulta y no de dirección.
El mismo artículo constitucional indica que “en el Consejo estarán representadas las organizaciones empresariales, laborales, cooperativas comunitarias, y otras que determine el Presidente; esto abrió a la puerta (o mejor dicho no la cerró) a que los partidos políticos participaran en el hoy Conpes y además permite y ordena que sea el Presidente para que diga quién y cómo participe en el Conpes. No hay otra forma.
El día 3 de junio de 1997 se le hizo una presentación al Dr. Arnoldo Alemán en relación a la reestructuración del Poder Ejecutivo.
En esa presentación, entre otras cosas, se hizo especial énfasis desde nuestro punto de vista técnico, a las autoridades de ese tiempo a que se diera cumplimiento al mandato de la Constitución y se pidió oficial y formalmente que se activara el Consejo Nacional de Planificación (Conaplan, así le llamamos los técnicos en ese tiempo). Fue entonces, cuando se empezó a impulsar el Conpes actual, el que después fue “desarrollado” por la Secretaría Técnica que fue creada en el contexto de las reformas de 1998.
Obviamente, al igual que muchas otras ideas e instituciones, el Conpes ha sido impulsado, apoyado y financiado por la cooperación internacional y yo diría que no es lo mismo ser padrino que padre, como afirma el señor Otero.
El origen del Conpes es legítimo, que no funciona a la perfección pero debemos recordar que construir instituciones que funcionen en ambientes y culturas como el nuestro puede tomar décadas de esfuerzo y el Conpes sólo tiene cuatro años. Si nuestras críticas fueran menos destructivas, tal vez este esfuerzo de décadas para que las cosas funcionen como deseamos y como deberían funcionar, pudiera ser reducido.
Funcionario público 
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