Detienen a presunto corruptor de menores
 | Vendía y obligaba a inhalar pegamento para zapatos a estudiantes de la Escuela Dírita |
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Luis Alemán luis.aleman@laprensa.com.ni
Tras los barrotes del Distrito Cinco de Policía se encuentra un sujeto que, bajo amenazas, obligaba a un grupo de estudiantes de la Escuela Dírita a comprarle vasos de Gerber que contenían pegamento, la que luego inhalaban presuntamente bajo la mirada amenazante del individuo, según informó la Policía.
Julio César Velásquez, de 48 años, es el nombre del supuesto corruptor que desde febrero se había posesionado de un espacio en las afueras de la Escuela Dírita, ubicada sobre el kilómetro 18 de la carretera a Masaya, en la comunidad del mismo nombre, donde abiertamente ofrecía “la mercancía” a los chavalos, varios de ellos, eran sus propios familiares.
La actuación bastante rara de un grupo de estudiantes de la escuela, llamó la atención de la directora del centro, profesora Damaris Pilarte, lo que la motivó a iniciar una investigación sobre lo que ocurría.
La directora también detectó que ese mismo grupo de pequeños inhalaban pega, por lo que decidió llamarlos a una reunión, lo que hizo en compañía de los profesores de los estudiantes y la subdirectora.
En esa reunión, los estudiantes, en su mayoría menores de 14 años, contaron que Velásquez presuntamente los obligaba a comprarle pega, la que luego inhalaban. “Si no le compraban, el hombre los amenazaba con golpearlos”, denunció la directora Pilarte en el Distrito Cinco de Policía y tras un rápido operativo, la Policía logró su captura.
VAGOS ASEDIAN ESCUELA
Los estudiantes de la Escuela Dírita también son víctimas de vagos que a diario atacan a pedradas el centro escolar.
En su afán por penetrar a la escuela, los vagos que son de la misma comunidad dañan la infraestructura de la misma. Éstos han destruido parte de la malla que protege al centro escolar.
Doña María Josefa Rodríguez, quien se dedica al cuido de la escuela, relató que los vagos también se han robado los inodoros, los que logran sacar cortando la malla ciclón. “Ya no se aguanta a esos vagos”, dijo doña María, quien se lamentó por la amenaza de que son víctimas los estudiantes de la Escuela Dírita. 
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