Mujeres rurales quieren algo más que el patio
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Estudio de la UNAG señala que el 77 por ciento de las mujeres trabajan la tierra, pero no son dueñas de la propiedad |
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La labor de la mujer en el campo es permanente, pero es menos retrubuida. (LA PRENSA/M. Matute)
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María Antonia López M. y María José Uriarte economia@laprensa.com.ni
La mujer que habita las zonas rurales del país, resienten el grado de pobreza en la que se encuentran sumidas desde mucho tiempo atrás, detectándose como una de las principales causas la falta de acceso a tierra propia.
Por herencia histórica y cultural la tierra ha sido heredada a los hombres, quienes se dedican a trabajarla, aunque hay mujeres que trabajan a la par de sus maridos en la labranza, la siembra y el cultivo. No obstante, todo parece indicar que aquellas que carecen de la posibilidad de ser propietarias, se les ha visto reducidas a un espacio: el patio.
Aunque el patio de alguna manera puede representar una alternativa para el ingreso del hogar, las mujeres están reducidas a una pequeña extensión de tierra, que ha sido cultivado para la sobrevivencia y no necesariamente para el amplio desarrollo de sus capacidades económicas, individuales, sociales y de emancipación personal.
Esto es parte de las conclusiones a las que llegó el diagnóstico realizado por la sección de la mujer de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), que fue presentado durante el Encuentro Nacional de Mujeres productoras por la Igualdad Social y Soberanía Alimentaria en el Campo, realizado ayer en Managua.
El encuentro se enmarcó en la celebración del Día Mundial de la Mujer Rural, durante el cual más de 300 mujeres patentizaron su esfuerzo por sostener la seguridad alimentaria, así como criticar el hecho de que el gobierno no haya estado presente en la celebración.
Según Ligia Briones, encargada de la Oficina de la Mujer de la UNAG, el diagnóstico realizado reflejó que un 77 por ciento de las mujeres trabajan la tierra, pero no son dueñas de la propiedad. Otro dato interesante es que solamente el 17 por ciento tienen vivienda propia.
Mientras tanto, en materia de seguridad alimentaria, el 78.5 por ciento de las mujeres consultadas, de un poco más de siete mil, están en condición de vulnerabilidad para la satisfacción de sus necesidades básicas tales como vestuario, salud y comida.
De las 402 comunidades que se usaron como muestra, en 297 de ellas las expresiones fueron de no tener acceso a tres tiempos de comida. O sea que en un 73 por ciento reflejan problemas de desnutrición, y falta de alimentos.
Según Briones, esta situación está obligando a la migración de las mujeres, de tal manera que el 40 por ciento de las consultadas indicaron su salida hacia Costa Rica, El Salvador o Estados Unidos en busca de trabajos temporales.
PREMIO AL INIM
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en el día Internacional de la Mujer Rural otorgó el premio Edouard Saouma al Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM), por la creación y ejecución de un Programa para la mujer del campo.
El programa consistía en abordar el desarrollo rural desde una perspectiva de género con el objetivo de reducir la pobreza en el campo y mejorar la seguridad alimenticia y es auspiciado por ese organismo internacional.
El representante de la FAO, Loy Van Crowder, recordó que el programa inició en 1999 y desde esa fecha la ejecución del mismo se efectuó de una manera eficiente por lo que se acordó premiar a la institución nicaragüense.
“El proyecto definió un plan de trabajo para revisar, fortalecer y corregir las acciones que se venían ejecutando, diseñando una metodología para el seguimiento de las políticas con perspectiva de género para el sector agropecuario”, manifestó Van Crowder.
La directora ejecutiva del INIM, Ivania Toruño, expresó que la población total de Nicaragua es de más de cinco millones de habitantes, donde la población rural es el 42.9 por ciento.
Agregó que según estadísticas del INIM, la mujer rural realiza un gran aporte al desarrollo económico del país al efectuar el 80 por ciento de las actividades agropecuarias en las fincas.
“Actualmente hay 15 mil mujeres en posesión de tierras que representa un 16.13 por ciento de la titulación nacional que impulsa este gobierno”, observó Toruño.
El premio logrado consiste en una medalla conmemorativa, un pergamino que destaca los logros del INIM y 25 mil dólares compartido con la Estación de Protección Vegetal de la Provincia de Sichuan de la República Popular de China y será entregado en la próxima sesión de la Conferencia de la FAO que se realizará del 29 de noviembre al 10 de diciembre en Roma.
VOCES CAMPESINAS
Yutdemi Toruño, de La Trinidad, Estelí, expresó que el patio es la única posibilidad que tienen de sobrevivir. “No tenemos medicinas en los centros de salud, ni tampoco dinero para comprar”, se quejó.
Mery del Carmen Pérez, de Condega, Estelí, indicó que en el campo tienen muchas necesidades y por eso requieren de apoyo “la mayoría de las mujeres no tenemos tierra, se nos considera productoras porque, alquilamos o prestamos para sembrar, y no podemos comprarlas por eso lo que ganamos sólo nos sirve para medio comer”.
María de la Cruz Castro, de Jinotega, detalló que “la mujer rural está en una situación bien difícil, pobreza, hambre, desnudez, por eso sólo nos queda luchar, viera qué terrible está eso, sólo comemos salteado, y los chavalos se van en ayuna a la escuela y a veces regresan y tampoco encuentran comida”.

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