DOMINGO 25 DE ABRIL DEL 2004 / EDICION No. 23,430 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE



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El “entente” Bolaños-Ortega: otra aspirina

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. Para unos analistas es una medida audaz que le permitirá al Gobierno ganar tiempo frente a sus adversarios para impulsar la aprobación de un paquete de leyes necesarias para fortalecer la gobernabilidad del país, para otros es un acuerdo frágil y coyuntural sobre el que pesan muchas dudas, pero coinciden en que el más reciente acercamiento entre Bolaños y Ortega podría abrir las puertas a un diálogo más amplio, incluyendo al PLC

 

Juan José Lacayo

El más reciente entendimiento entre el gobierno liberal del presidente Enrique Bolaños y el líder sandinista Daniel Ortega, sorprendió a todos, en momentos en que el Parlamento nicaragüense prácticamente estaba paralizado por la polémica Ley de Carrera Judicial y, supuestamente, cuando liberales y sandinistas fraguaban la desaforación y el posterior enjuiciamiento del gobernante por presuntos delitos electorales.

Casi simultáneamente la Asamblea Nacional permanecía prácticamente paralizada por la discusión alrededor de la polémica Ley de Carrera Judicial, alrededor de la cual giran varias posiciones: un dictamen de mayoría respaldado por el ala dura de la bancada arnoldista del PLC, el cual tiene algunas coincidencias con una propuesta presentada por el Ejecutivo para transformar el Poder Judicial; y como contraparte, un dictamen de minoría apoyado por los sandinistas para preservar su control sobre jueces y magistrados en la Corte Suprema de Justicia.

La antesala de las tensiones fue una trifulca ocurrida hace varias semanas en el hemiciclo parlamentario, luego que simpatizantes y de las dos fuerzas políticas mayoritarias se enfrentaran a puñetazos, mientras varios jueces se tomaban por asalto la mesa directiva del parlamento para obstaculizar una sesión legislativa.

A partir de ese incidente se registra un acercamiento entre líderes del PLC y del FSLN con el presunto propósito de tramar la destitución de Bolaños.

Ante la preocupación de la comunidad donante, el gobernante nicaragüense advirtió que no renunciaría a su cargo y advirtió a los caudillos Arnoldo Alemán y Daniel Ortega que no permitiría la ruptura del orden constitucional.

UN BALDE DE AGUA FRÍA PARA APLACAR LOS ÁNIMOS

En ese entorno se produce el reencuentro entre Bolaños y Ortega, que cayó como un balde de agua fría a la opinión pública y principalmente al ala dura del PLC, que hasta ese momento condicionaba cualquier negociación política a la liberación de su máximo líder, el ex presidente Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de prisión y actualmente bajo arresto.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Según analistas y políticos existen ventajas y desventajas en el encuentro entre el presidente Enrique Bolaños y el dirigente sandinista Daniel Ortega, las que detallamos a continuación:

DESVENTAJAS

Ortega no cuenta con los votos necesarios para aprobar las leyes de interés del Ejecutivo.

A los sandinistas no les conviene que se apruebe la Interpretación Auténtica de la Ley de 1913, que dice que los bienes del Estado no pueden ser hipotecados ni embargados; el FSLN quiere que Agroinsa quiebre al Iniser.

El FSLN quiere que se infle el Presupuesto General de la República para otorgar más fondos a las universidades, que son uno de sus principales bastiones de lucha.

Bolaños solamente podría recomponer una nueva mayoría parlamentaria con el apoyo del PLC, y debería iniciar una estrategia en ese sentido, en vez de estrechar contacto con el FSLN.

El entendimiento con los sandinistas es frágil, coyuntural y no de largo plazo.

El acercamiento con el Gobierno afectará la imagen del gobierno de Bolaños con la comunidad internacional, y los inversionistas extranjeros y nacionales.

VENTAJAS:

El presidente Bolaños ha ganado tiempo.

Ortega confirma que su partido no tiene ya interés en recortar el período presidencial ni postergar las elecciones municipales.

Ortega se suma al interés de Bolaños de aprobar una Ley de Carrera Judicial consensuada.

Con ese entendimiento Bolaños-Ortega se podría recuperar la operatividad de la Asamblea Nacional, que en esta legislatura no ha aprobado ninguna Ley en lo particular, solamente decretos económicos.

El entendimiento con el FSLN abre la posibilidad al Gobierno de fijar una agenda parlamentaria más abierta, con otros temas adicionales a los siete puntos del trato de país propuesto por Bolaños. Entre otras: lucha contra la pobreza, reactivar la lucha anticorrupción y renegociar los CENIS.

Se abre la posibilidad de destrabar las leyes estancadas en la tubería de la Asamblea Nacional.

EMILIO ÁLVAREZ MONTALVÁN: PLC DEBE RECONSTITUIR SU MAYORÍA

Para el político conservador, analista y ex Canciller nicaragüense, Emilio Álvarez Montalván, el encuentro Bolaños-Ortega dejó un beneficio temporal en el sentido que el Presidente ganó tiempo, pero no resolvió los problemas de fondo de desestabilización crónica que presenta el escenario político.

“Claro que la opinión pública también se tranquilizó, pero en realidad no hubo una modificación fundamental. Por lo demás el apoyo que puede dar al Gobierno el Frente Sandinista es muy precario pues no tiene mayoría asegurada en la Asamblea Nacional y tampoco aprobaría leyes que no le interesen, como es la interpretación auténtica de la ley de 1913 y las modificaciones del presupuesto nacional en la forma discreta que la quiere el Gobierno, pues no tiene fondos para satisfacer esas demandas excesivas del seis por ciento”, señala.

Álvarez indica que en realidad lo lógico y ventajoso para el país es que el liberalismo y sus aliados, tanto Camino Cristiano y la Azul y Blanco, entren en un acuerdo con el Gobierno para pasar las leyes que el país necesita para conseguir una seguridad que actualmente no se está dando en el ambiente financiero internacional.

“Lo que pasó el jueves pasado es importante porque es un viraje brusco de la situación que teníamos en el sentido que el PLC logró con sus aliados demostrar que tenía una mayoría, lo que le hace falta ahora es mantener esa mayoría con una disciplina rígida entre sus miembros y asegurar así la aprobación de las leyes que el Ejecutivo necesita”, indica.

El analista considera que el Ejecutivo y el liberalismo tienen que tener una agenda amplia, excepto lo referente a la amnistía ‘que ha sido demandada por ciertas cabezas calientes del PLC, porque eso es imposible conseguirse por ahora”. “Por lo demás el Gobierno tiene que entender que tiene un origen político que el Presidente llegó en hombros del PLC y que por lo tanto tiene que darle confianza al liberalismo que hay un gabinete mayoritariamente liberal para que pueda haber un clima de confianza mutua, porque en política tiene que haber una doble vía de ventaja para que las cosas se aseguren”, expresa.

“Hay que entender que Nicaragua es un país que ha sufrido 38 años de anarquía, 70 de dictadura, 20 de ocupación militar extranjera y por lo tanto no ha tenido tiempo de construir instituciones sólidas. Aquí vivimos todavía en la época en que los caudillos controlan la situación política de un país”, destaca.

SHEREZADE

“Yo hago una metáfora: que el gobierno de don Enrique me parece como la Sherezade del cuento de Las mil y una noches, quien cada día tiene que inventar un cuento para amanecer viva el siguiente día”, refiere el político conservador, Emilio Álvarez Montalván.

ENRIQUE QUIÑÓNEZ: “ORTEGA PIDIÓ CABEZA DE BOLAÑOS”

Según el jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, el reclamo del PLC para liberar a Alemán “es un reclamo justo, porque la justicia está amañada en Nicaragua” y bajo control del FSLN.

Quiñónez confirma que fue el FSLN en las reuniones bilaterales con el PLC el que solicitó el desafuero y que se le recortara el período a Enrique Bolaños. “El PLC ha dicho que no públicamente”, dijo.

El diputado liberal señala que Ortega “cuando se ve con el agua hasta el cuello” es capaz de hacer cualquier cosa, y recuerda cuando fue a conversar personalmente con Arnoldo Alemán en El Chipote a altas horas de la noche, lo que motivó el traslado posterior del líder liberal a su hacienda El Chile.

Pero Bolaños tiene la opinión desfavorable de la comunidad internacional si establece algún acuerdo con Ortega y los sandinistas, advierte Quiñónez. Los liberales confían en el buen juicio de Bolaños, dijo el legislador.

Por su parte el diputado sandinista René Núñez cree que la relación del FSLN con el Gobierno no es la primera vez que se da. “Hemos estado trabajando desde que empezamos este período legislativo, desde que Bolaños asumió el Gobierno”, dijo.

Agregó que “nuestra voluntad en relación a estos acuerdos con el Gobierno está basada en la línea en que le estoy hablando, todo aquello que sea en beneficio de la estabilidad del país y el fortalecimiento de la institucionalidad”.

CARLOS TËNNERMANN“PLC DEBE APRENDER LA LECCIÓN”

Pese a las dudas y expectativas que ha despertado ese encuentro Gobierno-FSLN, el analista Carlos Tünnermann considera que Bolaños “va por buen camino porque un estadista, un jefe de Estado, tiene que buscar la gobernabilidad y comete un absurdo el que hubiese suspendido la comunicación con el FSLN, que es la segunda fuerza política del país y que tiene 38 votos en la Asamblea Nacional”.

“Además, la experiencia demuestra que hasta ahora estos entendimientos con el Frente le han reportado más beneficios al presidente Bolaños en su agenda legislativa, que el entendimiento con el PLC”.

Señala que muchas de las leyes requeridas para el ingreso de Nicaragua a la Iniciativa HIPC fueron aprobadas en períodos de entendimiento, sin ninguna condición de parte de los sandinistas.

“Lo importante es que esto no siente un precedente de que cuando se amenace con un nuevo pacto o repacto o como se le quiera llamar, no sea un instrumento de presión que tenga que forzar al Ejecutivo a buscar nuevos acuerdos de gobernabilidad”, advierte el ex diplomático y catedrático universitario.

DIÁLOGO CONTRA LA POBREZA

El PLC debe aprender la lección y darse cuenta que el caso de su líder Arnoldo Alemán no puede seguir siendo la prioridad ni el primer punto de su agenda de negociaciones y legislativas, sugiere.

En la agenda deberían estar incluidos los temas que interesan a toda la población y que se vayan sumando a los siete puntos propuestos por el presidente Bolaños.

Tünnermann afirma que en ese diálogo se deberían incluir temas referidos a la lucha contra la pobreza, la generación de empleos, reactivar la lucha anticorrupción, priorizar el gasto de salud y educación con los fondos que se liberen de la HIPC, y la renegociación de los Cenis, entre otros.

El analista recomienda normalizar la labor parlamentaria, promover los cambios en la directiva paulatinamente sin traumas y evacuar las leyes pendientes y sin aprobar en la tubería de la Asamblea Nacional.

JAIME MORALES CARAZO “ACERCAMIENTO ES POSITIVO”

Para el diputado Azul y Blanco, Jaime Morales Carazo, el encuentro Bolaños-Ortega es “muy positivo, porque toda falta de comunicación y silencio entre dos fuerzas reales que estuvieron divorciadas no conduce a nada positivo”.

“Este encuentro ha creado muchas expectativas. Éste es un primer paso para restablecer la operatividad de la Asamblea Nacional”, comenta Morales, quien presume que el mandatario fue influenciado por círculos de sus cercanos, que quizás estimaron que la estrategia más adecuada era aislar al gobernante de esos acercamientos que podrían “contaminarlo” o bien, facilitar el acceso al poder del FSLN.

Recuerda que en el pasado reciente esas “alianzas tácticas operativas” fueron exitosas para el Gobierno y se tradujeron en algunos períodos de estabilidad política y dinámica legislativa en el Parlamento.

Morales califica de “una actitud irracional” la que ha adoptado el PLC con el mandatario, al declarársele en oposición. “El único objetivo que tiene el arnoldismo es sacar de la cárcel a su caudillo y convertir El Raizón en otro Chile. Es una actitud irracional”, enfatiza.
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