LUNES 12 DE JULIO DEL 2004 / EDICION No. 23508 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Los más electrizantes

Foto  

 

Edgard Tijerino M.

Los Juegos de Estrellas fueron inventados en 1933. Desde esa fecha hasta la actual han acontecido un sinnúmero de grandes momentos que están en la memoria de muchos apasionados de las Grandes Ligas

Fue en 1933 que se inventó el Juego de Estrellas de las Grandes Ligas. Una gran ocurrencia de Archie Ward, cronista del Chicago Tribune. Lamentablemente, los peloteros negros no estaban en escena porque las puertas de la Gran Carpa se abrieron para ellos hasta en 1947, pero eso no le quitó grandiosidad, sobre todo cuando Babe Ruth, conectó el primer jonrón.

Siempre es un riesgo tratar de establecer cuáles han sido los 10 Juegos de Estrellas más electrizantes, aquellos en que cada uno de nosotros deseara haber estado ahí, agitado por el oleaje de emociones o estremecido por un impacto.

Revisemos y discutamos:

FINAL DE ALARIDO

En 1941, mientras Joe Dimaggio fabricaba su racha de 56 juegos conectando hits, y Ted Williams avanzaba hacia una temporada de 400 puntos, la Liga Americana logró una victoria que pareció merecer un sitio en el Palacio de Versalles, en lo referente a grandes batallas.

El short de los Piratas Arky Vaughn, conectó par de jonrones de dos carreras en los innings siete y ocho, facilitándole a la Liga Nacional una ventaja de 5 por 3, pero en el cierre del noveno, con la pizarra en contra 5 por 4, dos outs y dos a bordo, Ted Williams tomó un lanzamiento de Claude Passeau, y colocó la pelota encima de un arco iris imaginario para hacer girar las cifras bruscamente 7 por 5 del lado de la Liga Americana.

TED SE FRACTURA

Robin Roberts, de los Filis y Vic Raschi, de los Yanquis, dos ganadores de 20 juegos ese año, abrieron el Juego de Estrellas de 1950. El drama se presentó muy temprano cuando en el primer inning, Ted Williams se fracturó el codo izquierdo atrapando un largo fly de Ralph Kiner. Williams se quedó en el juego, pero atravesó por una operación dos días después y perdió la mayor parte del resto de la temporada.

Precisamente Kinner empató el juego 3-3 con un jonrón en el noveno. Luego, en la apertura del décimo cuarto, el segunda base Red Schoendienst, quien nunca había conectado un jonrón bateando a la derecha en las Ligas Mayores, hizo justamente eso contra el tirador de los Tigres Ted Gray, asegurando el triunfo de la Liga Nacional 4 por 3.

MUSIAL, MATA

¡Qué juego señores! El jonrón de tres carreras de Mickey Mantle en el primer inning, proporcionó a la Liga Americana una ventaja de 4-0, agregando otra en el sexto. No todo estaba escrito. Los bateadores de la Liga Nacional arremetieron contra el zurdo Whitey Ford con dos carreras en el séptimo y tres en el octavo.

La batalla fue a extra inning 5-5, y en el cierre del décimo segundo, apareció Stan Musial en el cajón de bateo, y sobre el primer lanzamiento de Frank Sullivan, metió una pelota en las tribunas del jardín derecho haciendo saltar las vigas del County Stadium de Milwaukee.

APARECE ROBERTO

En 1961, en el Candlestick Park de San Francisco, con la Liga Americana en ventaja 4 por 3 entrando el juego al cierre del décimo inning, la Nacional arrebató el botín cuando Willie Mays y Roberto Clemente entraron en acción. Un error de Ken Boyer y un balk de Stu Miller, permitieron que la tropa de la Liga Americana borrara una desventaja de 3 por 1, empatando el juego en el noveno.

Otra falla de Boyer, colocó atrás a la Liga Nacional en el inicio del décimo, pero Willie Mays y Roberto Clemente, saltaron al rescate. Un doble impulsador de Mays equilibró el marcador 4-4, y cohete de Clemente estableció la diferencia definitiva.

MORTAL ESTOCADA

Que cierre más huracanado el visto aquella noche de 1964 en Shea Stadium de Nueva York. En el fondo del noveno inning, la Liga Nacional empató 4-4, y con dos outs, estando dos en circulación, Johnny Callison, de los Filis hizo sonar las campanas de la Catedral de San Patricio con su jonrón de tres carreras contra el monstruo Dick Radatz, dominante en los episodios siete y ocho.

La victoria de 7 por 4, fue un ajuste de cuentas de lo ocurrido en 1941, cuando se impuso la Americana en la misma forma.

¿TE ACUERDAS TANY?

Seguro, por supuesto. Cuando esperas 15 innings para conectar un jonrón decisivo, coincidiendo con el ruidoso despertar de los gallos en el Estadio de Anaheim, como ocurrió en 1967, no puedes olvidarlo.

Dick Allen, de los Filis, jonroneó en el segundo inning adelantando a la Liga Nacional 1-0, pero Brooks Robinson respondió con otro vuela cercas en el sexto. Después de 8 entradas sin mover la pizarra, llegó el turno de Tany Pérez frente a Jim Hunter en el inicio del episodio 15, y su jonrón terminó con el suspenso.

DOMINA EL PITCHEO

Fue tan dominante el pitcheo en el Juego de Estrellas de 1968 en Houston, que la única carrera se produjo como consecuencia de un batazo para doble play de ese mata-pitcheres que siempre fue Willie McCovey.

En el propio primer inning, con Willie Mays en tercera, McCovey entregó una pelota para doble play y la Liga Nacional consiguió ventaja 1 por 0. Don Drysdale, de los Dodgers y Luis Tiant, de Cleveland, fueron los abridores.

BRUTAL CHOQUE

Fueron necesarios 12 episodios sacados de una novela de Aga-tha Christie, para que la Liga Nacional triunfara 5-4 en el Estadio Riverfront de Cincinnati, pero lo que más impresionó en este juego, no fue la embestida de tres carreras contra el pitcheo de la Liga Americana para forzar un empate 4-4, sino el brutal choque protagonizado por Pete Rose, lanzado a la conquista del plato como un guerrero espartano, y el catcher Ray Fosse.

Estando atrás 4-1 en el noveno, la Liga Nacional arremetió con tres carreras contra Catfish Hunter. Más adelante, en el cierre del inning 12, con dos outs, Pete Rose conectó sencillo, y avanzó a segunda cuando Billy Grabarkewitz disparó otro. Siguió Jim Hickman con el tercer imparable y Rose vino hacia el plato como una locomotora abriéndose paso, estrellándose contra Fosse y fracturándolo.

PRIMER GRAND SLAM

No, no hubo mucho drama en este duelo de 1983 en el Comiskey Park de Chicago. La Liga Nacional había ganado 19 de los 20 Juegos de Estrellas previos, así que la paliza 13-3 alegró los corazones de los jugadores de la Liga Americana en todos lados.

El center fielder de los Angelinos Fred Lynn culminó un tercer inning de siete carreras con el primer jonrón con bases llenas en la historia de estos Juegos, en tanto, Dave Stieb, de Toronto pitcheó tres innings sin hit para adjudicarse la victoria.

RAINES, RESUELVE

Por doce entradas, todo esfuerzo ofensivo había sido inútil, y el marcador permanecía 0-0 en 1987 en el Coliseo de Oakland. En lo que fue el único y último grito del drama, el guardabosques de los Expos, Tim Raines, con dos outs, rompió el hielo con un triple impulsador de dos carreras, su tercer hit del juego, y terminó con la incertidumbre.

Hay más historias que contar, pero nuestro ranking, es éste.
.


---
 

 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Portada Suplemento Deportivo

¿Qué tan buenos serán?

La profesional adolescente

Correo del lunes

“No es cierto que Somoza me expulsó del país”

Impacto del boxeo

Triunfo anhelado

Márquez ganó duelo a Saviola

Masiva cobertura

Los más electrizantes

Sólo Denis y Padilla

Fiero equipo de los latinos

Marichal, espectacular

Obligado a tirar strikes

Los japoneses rechazan la Copa Mundial

Viaje a las estrellas

Una historia de choques inolvidavbles

A un mes de los juegos

El fiscal

Chica mala

Zizou: Confesiones del mejor de todos