SáBADO 23 DE OCTUBRE DEL 2004 / EDICION No. 23611 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Serie final Boston-San Luis
¿Será explosiva?

Foto  

David Ortiz, de los Medias Rojas de Boston, y Albert Pujols, de los Cardenales de San Luis, con los grandes cañones de la Serie Final que inicia hoy en el Fenway Park de Boston.

 

Eric Núñez
AP

BOSTON.- Extenuados tras dos épicas batallas, los Medias Rojas de Boston y los Cardenales de San Luis protagonizarán desde este sábado una Serie Mundial que parece estar hecha a la medida de los bateadores.

Dos de las franquicias de más tradición en las mayores llegan al Clásico de Octubre ostentando los pergaminos de ser los líderes de bateo en sus respectivas ligas.

Tras haber dejado en el camino a los Yanquis de Nueva York, los Medias Rojas encaran ahora a los Cardenales, otro equipo que les trae malos recuerdos. Boston y San Luis se han medido dos veces en la Serie Mundial y en ambas, 1946 y 1967, los Cardenales ganaron en siete juegos.

Aunque Boston finalmente encontró la pócima para vencer el embrujo que los Yanquis le tenían encima, la gran interrogante apunta a si de una vez por todas los Medias Rojas acabarán con la llamada “Maldición del Bambino” que les persigue desde 1918, el año en que ganaron su último campeonato y transfirieron a Babe Ruth a Nueva York.

San Luis también tiene sed de gloria, ya que su última coronación en la Serie Mundial se remonta a 1982, y no alcanzaban la instancia final de la temporada desde 1987.

Para el primer juego en Fenway Park de Boston, los Medias Rojas anunciaron al nudillero Tim Wakefield (12-10), mientras que Tony La Russa, el avezado piloto de los Cardenales, designó a Woody Williams (11-8).

Ambos tendrán una misión delicada: frenar dos artillerías que meten miedo y que saben fabricar carreras en un abrir y cerrar de ojos.

Boston tiene a los dominicanos Manny Ramírez y David Ortiz al frente de un contingente, cuyo promedio de 282 fue el más alto en las mayores esta temporada. Ortiz fue el más valioso de la serie por el campeonato de la Liga Americana, definiendo dos partidos con batazos de oro.

Pero San Luis no se queda atrás. El dominicano Albert Pujols, Larry Walker, Scott Rolen y Jim Edmonds encabezaron un ataque que redondeó 278 de promedio en la campaña regular.

“Tienen un equipazo. Tendremos que jugar al máximo”, declaró Pujols, el más valioso de la serie final en la Liga Nacional con promedio de 500 y cuatro jonrones. “Ellos van a estar preparados para enfrentarnos. No será fácil”.

San Luis, que el jueves derrotó 5-2 a Houston en un séptimo juego, se presenta con la etiqueta de haber amasado la mejor marca durante la temporada regular: 105-57. La foja de Boston, de 98-64, fue la segunda mejor en la Americana, quedando a tres juegos de los Yanquis en la división Este.

El piloto de los Medias Rojas, Terry Francona, ha tratado de apaciguar el derroche de triunfalismo que se vive en Boston, que barrió los últimos cuatro juegos ante los Yanquis tras perder los primeros tres.

“Aún no hemos logrado lo que nos propusimos”, señaló Francona. “Me alivia que sigamos en pie, lo que hace unos días atrás parecía ser una cuesta muy empinada. Pero todavía no es el momento para celebrar definitivamente. Estaremos contentos por lo que hemos hecho, pero esto no ha terminado”.

Boston parte con ciertas ventajas, particularmente el tener más partidos de local. Las dimensiones del Fenway Park, con el gigantesco muro “Monstruo Verde” en el jardín izquierdo, tienden a ser muy traicioneras para los visitantes.

Además, los Medias Rojas están entonadísimos por su sensacional victoria contra los Yanquis, en la que demostraron con creces ser un equipo aguerrido y cohesionado.

Pero cuando la serie se traslade a la Nacional la próxima semana, Francona tendrá que mover a Ortiz a la primera base debido a que en el Viejo Circuito no se permite al bateador designado.

“No podemos sacrificar ese madero de la alineación”, dijo Francona, quien podría hacer uso del inicialista Kevin Millar en el jardín derecho.

La Russa ve con buenos ojos las posibilidades de su equipo en Boston, recordando que el año pasado en una serie de partidos interligas ganaron dos de tres en el Fenway Park.

“Somos un buen equipo cuando nos toca ser visitantes... y varios de nuestros muchachos están familiarizados con ese estadio”, señaló.
.


---
 

 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

¿Será explosiva?

Picota dominó

Gasteazoro confía en mejoría

No cumplen

“Esta mala racha pasará”

Tercer revés nica

“Sí, fue penal”

Diablos Rojos a fajarse

La Carpio con escuela

Hermanas Mungía dominan en ping pong

Breves deportivas