Haciendo reinas
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Para entender bien el mundo de las misses, Karen Celebertti tuvo que ser una de ellas y experimentar en carne propia lo que se siente estar en la pasarela |
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Así luce actualmente Karen Celebertti, la mujer que anualmente busca a la joven más linda del país.
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Milagros Sánchez Pinell
Sentada en su escritorio negro, el que un día deseó, Karen Celebertti chatea sin parar con Miss Nicaragua 2004, Marifely Argüello, quien se encuentra en Filipinas, a la vez recibe un par de llamadas y anota en su agenda sus próximas citas.
Se podría decir que es la “mujer orquesta” que no se le escapa ningún detalle, aunque eso implique sacrificar horas de sueño.
Entre la computadora, una taza de café negro y una docena de papeles distribuidos de forma desordenada en su escritorio, Celebertti se dio un chance para conversar con LA PRENSA y desempolvar un poco en el baúl de los recuerdos el cómo empezó en el mundo de las modelos y las reinas de belleza.
Y aunque hoy en día se ha convertido en toda una ejecutiva de la belleza, Celebertti tuvo que pasar por el fogueo de una miss cuando era una veinteañera.
Fue candidata a Miss Nicaragua 1992, además nos representó en certámenes internacionales como Miss Italia en el Mundo, Miss América Latina, Miss Nicaragua USA y Miss Hispanidad.
¿Cuándo inicias en este mundo?
Cuando tenía 5 años participé en un desfile de moda para una convención del Club de Leones de Matagalpa.
¿Y cuándo trascendés las fronteras de Matagalpa?
De Matagalpa viajo a Estados Unidos, ya en Miami comencé a trabajar en una tienda de ropa como vendedora, luego hice como de compradora y viajaba con la dueña de la tienda a Nueva York, además servía como modelo de medida, después de eso me invitaron a ser portada para la revista International Mall.
Tengo entendido que fuiste imagen de una cerveza nacional...
Sí. Regresé en 1991 y recién llegué participé en un desfile de moda. Al poco tiempo me llamaron de Cervecería Victoria para ser imagen de Victoria Light. En ese tiempo ingresé a la Universidad Centroamericana donde terminé la carrera de Administración de Empresas.
¿Quién te involucra en Miss Nicaragua 1992?
Me buscó una gente del Ministerio de Turismo de Matagalpa. Se hizo una elección local y resulté ganadora.
Se habló mucho en aquella época de que la elección fue turbia porque las computadoras utilizadas por el jurado sufrieron un desperfecto y se apagaron. ¿Qué pasó en realidad?
Ese año ganó Ida Patricia Delaney y fue una elección controversial. No sé qué pasó porque yo estaba en el escenario. Sólo te puedo decir que hay muchas muchachas que participaron en ese entonces y que merecían ganar.
¿Qué lecciones te dejó esa experiencia y que hoy en día te sirven como organizadora de Miss Nicaragua?
Estoy cuidando hasta el mínimo detalle porque yo pasé por eso, sé lo que se siente cuando uno está arriba. Soy tan cuidadosa que hasta estoy pendiente de que todas las muchachas tengan la misma oportunidad de salir en el periódico.
¿En qué momento abandonás la carrera de modelo?
Ya como en 1993 sentí que estaba mayor para eso, entonces comencé a montar desfiles de moda y ya modelaba de vez en cuando. Para 1994 me llamaron del Ministerio de Turismo para que les ayudara organizar Miss Managua, dos años más tarde me vuelven a invitar de Turismo, pero para apoyarlos con Miss Nicaragua. Ese mismo año iniciamos con la agencia Silhuetas, un hermano y dos amistades nuestras, pero por cosas de trabajo ellos se retiraron y yo me quedé sola a partir de 1998.
¿Cómo conseguís la franquicia de Miss Universo para Nicaragua, porque se decía que había mucha gente interesada?
Se la estaban ofreciendo a Denis Dávila, un nicaragüense en Canadá, él me la ofreció a mí porque necesitaban a alguien que estuviera aquí, entonces me llamó y me dijo que si podía viajar a Nueva York para hablar con la gente de Miss Universo y como yo tenía un viaje a Miami en esos días, me fui con seis meses y medio de embarazo.
¿Fue difícil conseguir el sí?
Fue todo un día de reuniones, ellos son bien exigentes y aunque me dijeron sí ese día, me vine sin ningún papel que avalara eso, quince días después me llegaron los documentos. Pero que quede claro que cuando llegué a Nueva York yo pregunté si alguien más había llegado allá solicitando la franquicia y me dijeron que no.
¿Qué esperás de Miss Nicaragua?
Tener una Miss Universo algún día, es una meta pero sé que falta muchísimo.
¿Qué tan difícil es organizar Miss Nicaragua?
Preguntale a mis hijas y marido (ríe). Cuesta mucho, imaginate que son un montón de cosas y temo descuidar a mis hijas, mi matrimonio y mi casa, me apena saber que hasta se me ha olvidado comprar una cartulina para el colegio de mi hija. Yo necesito que la responsabilidad de Miss Nicaragua la comparta Nicaragua conmigo porque no soy yo ni la joven que nos representa, es el país entero el que está representado.

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